El efecto Diderot

Llevo días pensando en el efecto Diderot y qué tan real es en nuestra vida diaria.

Hasta ahora vivía sin saber que este “fenomeno social” tenía nombre y que era conocido.

El efecto Diderot se basa en dos principios muy básicos:

  1. Nos sentimos identificados con aquello que compramos.
  2. Cuando compramos algo nuevo es muy probable que entremos en una espiral de consumismo.

¿Nunca te ha pasado venir con más cosas de las que planeabas comprar? ¿O introducir un nuevo objeto en tu vida que ha hecho que necesitarás “actualizar” todo lo demás?

Compras unas zapatillas para correr, y también un gorro y unos calcetines. Compras un coche y también algunos accesorios. Cambias el sofá y pronto te empiezas a preguntar si también deberías cambiar la mesa o el color del comedor… Y así un largo etcétera.

Poseer más es algo innato en el ser humano, estamos diseñados para acumular, y por eso es tan importante ser consciente de este efecto.

La próxima vez que vaya a comprar algo, me recordaré si es realmente útil y lo necesito, y si es accesorio a lo que ya tengo (no necesito comprar nada más para “complementarlo”).