Pasión por crear, problemas para finalizar

Si algo me ha caracterizado desde crío es la desenfrenada pasión que tengo por crear.

He desarrollado vídeojuegos, escrito libros, dibujado animes, organizado clanes de juegos online, construido cabañas, circuitos de coches RC y, de algo más adulto, proyectos y empresas online de todos los colores.

Cuando más feliz estoy, es cuando tengo algo entre manos y puedo sentir que estoy “construyendo”. Sentir que puedo crear algo de cero, iniciarlo desde los cimientos y darle forma, me da una satisfacción tremenda.

Sin embargo, lo que no se me ha dado tan bien todos estos años, es finalizarlos conscientemente. Es decir, llevarlos hasta el final  (con más o menos éxito) o tomar la decisión consciente de no continuar con ellos.

Hasta ahora, la cosa siempre ha ido así:

Empezaba algo, y al cabo de unos meses, cuando la idea perdía frescura, si la cosa no iba muy bien, esa motivación inicial desaparecía. Y con ello, ese momentum de “vamos a hacer cosas”.

Mi fuerza dedicada perdía inercia, muriendo lentamente hasta que el fracaso era obvio y casi definitivo, y finalmente era sustituido por uno nuevo.

Digamos que no se me daba bien decir “hasta aquí hemos llegado”. O tenía éxito rotundo o la cosa moría despacio con la consecuente perdida de tiempo.

Cesar algo por decisión propia, supone reconocer los errores y es algo doloroso pero indispensable para tener éxito.

Puedes valorar objetivamente que ha pasado, estudiar los errores, aprender de ellos, y sobretodo, ahorrar mucho tiempo.

No quiero perder más tiempo en el futuro.

Quiero que el tiempo que dedique de verdad cree valor, aprovecharlo, y no donalo a proyectos destinados a morir.

“Go Hard or Go Home” dicen ¿no?

Crea una hoja de ruta

Bien, pues para solucionarlo, he decidido crear una plantilla con una serie de preguntas. Un plan de acción o roadmap que me permita evaluar en qué situación estoy y que de una caducidad a aquello que quiero crear o cambiar. Si no está finalizando antes de X o no ha tenido Y éxito antes de tal fecha, saltar directamente a lo nuevo sin dejarlo morir agónicamente.

Si te pasa como a mi, te animo a que lo hagas también. Pon una fecha y dedica todos tus esfuerzos a ello. Puede ser crear una empresa, escribir un libro, pintar un cuadro, estudiar algo o cambiar algo de ti. Pon una fecha cercana, algo que te haga evaluarlo muy de cerca, como un mes o menos y luego otra a medio largo plazo, algo antre 3 y 6 meses por ejemplo, y finalmente una de uno o dos años vista como “idea general”.

Pregúntate porqué lo haces, cuál es el reto (algo medible), que debes hacer para lograrlo y que pasará si no lo consigues.

Escribe en una hoja