Cómo dar flexibilidad a tus rutinas

Desde hace años tengo la suerte de tener mucha flexibilidad con mi tiempo, sin embargo esto también tiene un gran contra, si no tienes una rutina, esa flexibilidad me deja a merced de los acontecimientos.

La semana pasada, por ejemplo, estuve visitando Ribes de Freser, donde luego corrí una ultra trail durante el fin de semana, y básicamente mi foco fue ese. Esta semana, aunque tengo ganas de dedicar un buen puñado de horas a trabajar, tengo invitados en casa. Un amigo ha vuelto de EEUU después de meses allí y una amiga suya, así que esta semana mucho de mi tiempo estará centrado en pasar tiempo de calidad con ellos.

La semana que viene, sin planes a la vista, será más tranquila y sin duda podré dedicar más horas simplemente a trabajar.

En las últimas semanas he estado experimentando con mis rutinas diarias, y estoy intentando buscar pequeñas cosas que pueda hacer a diario pese a que esté viajando o tenga invitados en casa. Creo que la clave es definir que tareas son no-negociables y sí o sí vas a hacer estés donde estés y luego otras que sean 100% flexibles.

El pasado fin de semana, por ejemplo, me lo pasé corriendo y disfrutando de la compañía de un amigo y su furgo. Intenté seguir la rutina que había conseguido mantener durante toda la semana viajando en solitario, pero al hacer planes con alguien más, fallé rotundamente.

Mantener una rutina a pesar de las circunstancias es difícil, pero creo que es posible con un poco de previsión y sabiendo que vas a tener que balancear la carga de tu tiempo.

Es decir, si sabes que los próximos días va a estar complicado dedicar tiempo a X, dedícale más esta semana y ten claro qué quieres hacer. O si esta semana pensabas dedicar Y horas a determinado asunto, la semana siguiente será momento de encerrarte y centrarte en pasar más horas con eso.

Supongo que la clave está en tener claro que es difícil mantener una rutina, ser consciente y realista con el tiempo que vas  a tener disponible (espcialmente si viajas) y reconocer que si intentas equilibrar lo que haces diariamente, al final quizás no harás mucho de nada o no disfrutarás tanto como podrías haberlo hecho.