Cómo proceso la información

El otro día escribí de los tiempos en los que Google Reader era la panacéa. En aquella época Twitter estaba empezando a tener tracción, al igual que Facebook, aúnque aún no entre la gran massa, y ambas plataformas más que compartir enlaces, se utilizaban para mantener conversaciones y compartir estados.

La cosa cambió hace tiempo y según este artículo, utilizamos las dos redes sociales con el único fin de o compartir enlaces o de leerlos (más de un 70% son links). Vaya, que lo utilizamos como un agregador a la antigua usanza.

Como llevo meses desconectado tanto de Twitter como de Facebook (a principicios de año hice un enorme reset), básicamente no leo nada que no sean suscripciones a blogs a través de email. Así que rememorando esos viejos tiempos he empezado a utilizar Feedly.

La historia es que quiero volver a Twitter progresivamente, y lo que es más importante, volver a entender como usarlo hoy en día y maximizar su uso, pero lo que no quiero hacer es verme introducido en la carrera de la rata de la información y volver a leer todo lo que pase por mis manos.

Desde hace años estoy utilizando Pocket para “leer luego” mucho de lo que me interesa, aunque hasta ahora de forma muy ocasional. Quiero empezar a utilizarlo más y sobretodo, utilizarlo de filtro para absolutamente TODO lo que lea online.

Suele suceder, que navegando por Internet (me siento muy viejo diciendo esto), nos vemos casi obligados a leer casi todo lo que pasa por nuestra manos y parece interesante. Es lo que llaman FOMO, “Fear Of Missing Out” o síndorme de no perderse nada.

A partir de ahora, lo que haré será abrir TODO enlace que me llame la atención, echar un vistazo rápido (leer título y primeras tres líneas) y si veo que puede ser interesante, agregarlo a Pocket para leerlo en otro momento.

Lo mismo con las suscripciones que tenga por email (las iré cancelando) y con los vídeos que pueda encontrarme.

La clave es que en lugar de echar un vistazo a Pocket o Feedly todos los días, lo que haré será dedicar alguna hora a la semana a la lectura de noticias y blogs, concentrado todo en el mismo bloque de tiempo y sin la opción de procastinar más de lo estipulado.

Una vez lea algo, simplemente lo archivaré y compartiré en Twitter si me resulta interesante.

Y ¡Voilá! así procesaré de ahora en adelante la información de las redes.

En lugar de reaccionar instintivamente a cada nueva información, la filtraré conscientemente, al igual que haría con lo que como.