La comida no es entretenimiento

Tiempo atrás leí en algún sitio unas palabras que resuenan en mi cabeza desde entonces:

La comida no es entretenimiento

La triste noticia es que pese a que estoy de acuerdo, para mi la comida lo sigue siendo.

Asocio comer con ocio y disfrute, y tengo toda una serie de hábitos que probablemente comparta con mucha más gente, como comer mientras estoy haciendo algo. Comer frente al televisor, por ejemplo.

Parece como si, comer en silencio o con alguien más, sin mirar el móvil un centenar de veces, fuera aburrido. El cine tampoco sería mismo si no fuera por las palomitas que como mientras veo la película.

Y no sólo utilizamos la comida como entretenimiento, si no que la utilizamos también como una experiencia emocional. Como cuando estoy contento, como cuando me estreso y como cuando estoy triste.

Si es cierto, que con el tema de correr, soy mucho más consciente de lo que como de lo que lo era años atrás. No sigo una dieta estricta, pero muchos días sí consigo comer bastante limpio, pero aún así, me enfada tener este dilema con la comida.

Comemos por hábito más que por necesidad, y utilizamos la comida como entretenimiento en lugar de lo que realmente es, combustible.

La comida es sólo combustible. Así de simple.

Y escribo esto porque quiero cambiar radicalmente y dejar que continue siendo una de esas cosas que hago parcialmente bien.

Quiero comer realmente bien y creo que las tres claves esenciales para lograrlo son:

1. Evitar las comidas procesadas. Eso significa cocinarte todas tus comidas con productos naturales e intentar pasar de comidas preparadas.

2. Evitar los azúcares refinados. Muy en sintonia con la primera, evitar la bollería industrial y el azúcar a la hora de preparar tus comidas.

3. Reducir la cantidad de carne y gluten, y comer muchísima más verdura. En mi caso, sigo una dieta prácticamente ovovegetariana desde hace más de un año y también he reducido la cantidad de gluten de todas mis comidas.

El primer y segundo punto me parecen vitales, y el tercero es algo más personal, pero que básicamente se traduce en utilizar la verdura como alimento principal en todos nuestros platos.

El camino para lograrlo es difícil, porque supone romper con muchos hábitos y cambiar radicalmente la forma en la que comemos y que chocará con la de la mayoría de la gente que nos rodea. Supone cocinar de manera diferente y supone decir NO a muchas de las cosas que antes comíamos…

A partir de ahora, antes de comer o beber, recuérdate estas palabras:

La comida no es entretenimiento, es combustible.